Rentabilizar esfuerzos y prolongar rachas

Deportivo y Éibar empatan en la tabla

 

Valió el gol de Ximo Navarro en Ipurúa. Gracias al oportunismo del lateral, cada vez más sólido en el esquema de Gisanz, el Deportivo cierra positivamente un mes lleno de intensidad en desplazamientos ligueros y tensiones de mercado invernal. Los coruñeses dormirán hoy en la parte alta de la tabla por primera vez esta temporada.

Primer partido de la era post-Lucas

Sin la presencia ya del capitán Lucas Pérez, y con todo el ruido que trajo su abrupta salida del club, existían muchas dudas respecto del rendimiento ofensivo coruñés. Las llegadas a última hora de Genreau y Eddahchouri no parecen ser mucho más que parches únicamente motivados por la necesidad de remendar el desaguisado con el 7 deportivista. Ahora más que nunca se necesitaba del aporte inestimable de gente como Yeremay, Mella o Soriano.

Un Joker a la altura en su regreso a Eibar.

Este último estrenó el registro de ocasiones visitantes a poco del silbatazo inicial, dejando un buen gesto técnico con finta y disparo lejano, que a punto estuvo de mover el marcador. Finalmente lo consiguió el pundonor de un Ximo Navarro que va a más esta temporada, rematando una jugada peligrosa por banda derecha que él mismo había iniciado. Se había disputado ya media hora de partido, y tocaba entonces aguantar el resultado y matar a la contra.

Si bien los jugadores no perdieron la cara al partido, es cierto que no supo el Deportivo matar un envite que pudo dejar visto para sentencia varias veces. Especialmente dolorosa fue la que desperdició Mella en una contra y con todo a favor. El canterano cedía hoy, por dosificación de esfuerzos, su titularidad ante un Gauto que sigue creciendo poco a poco.

Aguantar  y hacer valer la victoria

No fue a mucho más el partido, y la mínima bastó al Dépor para llevarse los 3 puntos de Ipurúa, que cobrarían mucho más sentido si se revalidasen con una nueva victoria. No ha conseguido esta temporada el conjunto coruñés dos victorias seguidas más que una vez. Se antoja imprescindible de cara a la tranquilidad el volver a repetir victoria y nadar en la piscina de los que se saben liberados de la lucha por la permanencia.