El Sábado se jugó la quinta jornada contra el Mirandés, pero en esta ocasión no se jugó en Anduva, campo complicado, se jugó en Mendizorroza debido a las reformas que se están realizando en la zona de tribuna. Al equipo le sentó muy bien jugar en un campo que es de primera división, vaya que si le sentó bien que acabó goleando.
Otra jornada donde el once titular vuelve a cambiar, con la vuelta de Mella y Gragera en la enfermería, Villares y Mario tomaron la sala de máquinas mientras que, arriba Mella, Luismi, Yere y Muliattieri hacían el resto en el área rival. Once muy ofensivo esta vez y así se reflejó en el marcador final.

Durante la primera parte, salvo instantes iniciales, el Dépor dominó en todo momento el tiempo del partido, abriendo el marcador después de una jugada que recordará mucho al 0-1 en Granada. Quagliatta recupera el balón en campo contrario, Villares toca para Luismi y, al igual que en la jornada 1 vuelven a entrar en escena dos jugadores que se entienden a la perfección, Mario y el ex del Tenerife, el cual acaba finalizando de forma exquisita con una vaselina. En ese mismo momento, cualquier deportivista seguro que se frotó los ojos y le pidió a sus amigos que le pellizcasen el brazo para saber si estaba soñando o si de verdad nuestro Dépor era capaz de jugar así al futbol, evocando tardes pasadas, momentos de gloria con los que todos soñamos poder volver a disfrutar algún día.

El segundo en subir al marcador volvió a salir de los pies de un Luismi desatado, eso si, previo trabajo de Muliatteri, que ya había tenido en sus botas un gol que el palo le negó. El italiano peleó el balón en la frontal del área hasta que le quedó perfecto para el disparo al gaditano, con la zurda y bien colocada se habría distancia en el marcador. Todos sabíamos que era un gran fichaje, algunos como yo aún nos seguimos preguntando cómo Fernando Soriano fue capaz de camelar a semejante jugador para la categoría de plata, sin duda un acierto enorme que puede darnos muchísimos puntos a final de temporada.

El partido salió a pedir de boca, dominio de principio a fin, tan solo se tambaleó durante unos instantes la sensación de sumar sí o sí los tres puntos con el gol del Mirandés en el minuto 68′. Disparo potente desde la frontal que fue cogiendo poco a poco rosca hacia el palo izquierdo de Parreño que, pese a la estirada, fue incapaz de salvar.
Tras el gol en contra, Hidalgo decidió hacer dos cambios más, Zakaría y Stoichkov, previamente habían entrado Patiño y Escudero. No daba la sensación de que se iba a unir a la fiesta nadie más, partido controlado pese al resultado hasta que llamó a la puerta el holandés. Llamar a la puerta es faltar a la verdad quizás, la derribó de tal forma que se coloca en la historia blanquiazul como el 2º jugador más veloz en anotar un Hat trick, sólo por detrás de Bebeto. El brasileño había anotado en 1995 frente al Albacete 5 dianas, 4 en tan sólo 6 minutos, Zaka anotó 3 en 16′.
El primero de ellos, fue inesperado para todos, creo que hasta para él. Tras recibir un pase de Mario Soriano unos metros más atrás de la frontal y flanqueado por dos jugadores rivales, después de un regate para abrirse hueco, suelta un derechazo potente y cruzado para dejar el balón en el fondo de la red. El segundo comienza tras una carrera desde campo propio de Zaka para, una vez más, asociarse con Mario Soriano mediante una pared para definir prácticamente empujando el esférico. El tercero de ellos comienza de nuevo en el «Joker», para que Escudero filtre un pase al hueco donde Zaka, muy inteligente, en vez de definir de primeras decide regatear al portero para empujarla a voluntad.

Una vez más, como ya hiciera en Granada, Zaka da un golpe en la mesa tras perder la titularidad que Muliattieri había ganado en Leganés. La competencia está servida en este Dépor, y eso es muy bueno para el equipo, nadie se duerme, todos notan la presión de perder la titularidad cada jornada. Sin duda esta plantilla es otra.
Como nota discordante al partido que planteó Hidalgo, creo que hay un jugador que merece disfrutar de minutos, me refiero a Rubén, canterano, y mediocentro que puede darnos muchas alegrías si se confía en él. Espero que no sea un caso Patiño 24/25, espero que entre en la rotación del míster porque si ahora que Gragera y Jose Ángel todavía no están para jugar y Rubén no cuenta, cuando lo estén…
Del mismo modo Samu, otro canterano, realizó una temporada sobresaliente, dejando una imagen de central de época. Con partidos tan controlados como este, jugadores de la casa deben salir al verde, rodarse y coger confianza además de tener la oportunidad de demostrar que valen para este Dépor.
La siguiente cita el viernes a las 20:30 en Riazor, frente al ex equipo de Hidalgo. El equipo disfrutará de una semana en puestos de ascenso directo, tras la derrota del Racing en casa frente a la Cultural el liderato se queda a 1 punto. Esperemos volver a sumar 3 y hacer de nuestro feudo un fortín, ¡Forza Dépor!

