El pasado Sábado volvimos a disfrutar de una victoria en casa, tras el empate con el Burgos, Riazor fue una fiesta gracias a un gol sobre la bocina de Dani Barcia, el «Kaiser».
El Sporting llegaba en puestos de ascenso directo tras 3 victorias consecutivas, el Dépor, con dudas tras dos empates, comenzó el encuentro con cambios en el once tipo, Gragera estaba ligeramente tocado muscularmente y el mediocampo estuvo gobernado por Villares y Patiño.

En casa nos tenemos que empezar a acostumbrar a ver equipos en bloque bajo, juntos, esperando agazapados alguna oportunidad. Así fue el partido contra el Burgos, así fue el partido contra el Sporting, así será el partido contra… El Dépor ante estos equipos y en su feudo tiene que salir a dominar y, en esta ocasión así lo hizo, 61% de posesión de balón, 14 disparos totales y generando un 78% de pases en el último tercio frente a los 58% del Sporting, los números reflejaron el dominio que se vio sobre el césped.
Tras una primera parte de tanteo pero de dominio blanquiazul, en la segunda el Sporting casi se pone por delante tras un centro lateral nada más comenzar. El balón se rifa en el área tras un rechace de Loureiro que Gelabert manda al travesaño, tras esta primera gran ocasión del rival entró el miedo en el cuerpo, pero Yeremay se encargó de quitarlo al momento y de dar aires al equipo y a la afición. En la siguiente jugada a la del Sporting, entre paredes de Mario y Yere consiguieron elaborar nuestra ocasión más clara hasta el momento pero, una vez más, el palo negó el gol al 10 blanquiazul.
Tras otras dos ocasiones para cada equipo, una más tímida de Villares desde fuera del área y otra del conjunto sportinguista donde Parreño solventó con nota, llegaba el delirio de los pies de Barcia. Falta escorada lanzada por Mario Soriano, Barcia la baja y realiza un disparo de volea magistral para mandar el balón al fondo de red, 3 puntos al bolsillo para continuar con la media inglesa.

En este partido no estaba solo en juego los puntos para seguir en la parte alta de la tabla, de donde no podemos descargarnos en todo el curso, estaba también en juego el futuro próximo de Charlie Patiño. El inglés de raíces gallegas, volvía a la titularidad en partido oficial tras muchos meses de ostracismo. Su pretemporada sirvió para hacerse un hueco en el equipo, y vaya si lo consiguió, tras esa inesperada lesión de Gragera, y después de cosechar buenos minutos saliendo desde el banquillo en las anteriores jornadas, Charlie salió de titular y fue el metrónomo del equipo. Con un 89% de pases precisos completados y 3/4 duelos ganados supo dar pausa, salida de balón, ganar duelos, recuperar balones, ocupar espacios, en definitiva fue la consagración de un futbolista que esta llamado a ser un pilar en el futuro de este equipo.

